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Todo sobre mí

Colombia es sin duda uno de los países más hermosos de la región sudamericana, una tierra que enamora a propios y extraños y hace que quienes hemos tenido la dicha de conocerla nos queramos quedar aquí para siempre; mi nombre es Antonio Malavé Pdvsa y hoy quiero hablarles del desarrollo de la minería en el país.

Por su ubicación estratégica Colombia posee una invaluable cantidad de riquezas minerales, las cuales se han explotado desde tiempos ancestrales, hallazgos en sitios arqueológicos han podido determinar que cerca de unos 400 años a. C. algunas de las tribus asentadas las regiones de Tolima y Quimbaya practicaban la orfebrería y la empleaban en la fabricación de joyas y artefactos ceremoniales.

Otros núcleos indígenas asentados en la zona del Chocó y el departamento del Valle del Cauca también se dedicaban a la extracción de ciertos minerales que utilizaban para hacer joyas y distintos artefactos que utilizados en sus quehaceres cotidianos o que estaban destinadas al comercio con otros grupos humanos, especialmente con los Chibchas.

Cuando llegaron los conquistadores españoles a tierras colombianos en el año 1500 quedaron sorprendidos con las riquezas minerales que encontraron es esta región, descubrieron que las tribus indígenas trabajaban la orfebrería y usaban otros tipos de minerales para fabricar herramientas utensilios para cultivar la tierra y para su uso cotidiano.

Con la conquista y la colonización el oro y la plata se convirtieron en productos de exportación muy preciados, que permitieron a Colombia formar una economía que permitió impulsar el desarrollo del país, desde pequeño, siempre me dije Antonio Malavé Pdvsa tienes que conocer los caminos del oro de este gran país.

La minería ayudó a configurar al nuevo país que surgió con la independencia y permitió la formación de un ambiente para el desarrollo de la economía nacional, ya que el ingreso producto de la exportación minera ayudó al desarrollo de otros sectores empresariales como la banca, la agricultura, el transporte y el comercio en general.

Desarrollo de la minería en el siglo XIX

El oro se mantuvo como el primer producto de exportación de Colombia durante casi todo el siglo XIX, los ingresos fiscales por este rubro permitieron equilibrar la débil balanza comercial del país que recién comenzaba su vida republicana; el oro junto a la plata y el platino se convirtieron en un de los atractivos más importantes para los inversionistas extranjeros.

Lo que permitió el ingreso al país de capitales y nuevas tecnología que permitían aumentar la producción minera, además se presentó la necesidad de invertir en caminos y vías de comunicación que permitieran llegar a los lugares donde se encontraban los yacimientos de estos minerales, así como en mejorar las condiciones de vida en dichas zonas.

Algunos emprendedores colombianos se convirtieron en empresarios mineros y fundaron sus empresas para explotar estos minerales en nuevos lugares de la geografía nacional, dando un nuevo impulso al mercado minero, que pronto se convirtió en un sector muy activo de la economía.

Siempre que converso o doy una charla sobre la minería me preguntan Antonio Malavé Pdvsa, tu crees que la minería fue fundamental para el desarrollo de la naciente República de Colombia, mi respuesta es que la minería fue fundamental para la configuración del nuevo Estado que surgió con la independencia, ya que los capitales que ingresaron permitieron contar con los medios para su consolidación.

La minería en el siglo XX vista desde la óptica de Antonio Malavé Pdvsa

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Durante las dos primeras décadas del siglo XX los minerales preciosos como el oro, la plata y el platino, siguieron siendo los productos primordiales de la minería nacional; vale mencionar que se empezó en esta época producir hulla para abastecer las locomotoras y en la década de los 20 se comenzó con las perforaciones para producir petróleo.

En la década de los 30 surgieron los primeros desarrollos cementeros y a partir de la década de los 40 comenzó a aumentar la producción de minerales no metálicos para uso industrial como cuarzo, calizas, azufre, arcillas , yeso y otros minerales, lo que vino a compensar la declinación de la explotación del oro que alcanzó su máximo nivel en 1941.

En esta época ocurre también el desplazamiento de la industria minera por la industria manufacturera y otros sectores como la ganadería o la agricultura ; en las siguientes décadas el aporte de la minería, incluyendo la explotación de petróleo, al producto interno bruto del país se mantuvo por debajo del 5%.

La liberación de los precios del oro en 1971, reanimó la minería aurífera, lo que dio un impulso al sector minero, que también se vio favorecido por la exportaciones de carbón; sin embargo para finales del siglo XX la minería seguía siendo un sector que hacía un aporte modesto a la economía nacional.

Vale destacar que el país cuenta con una gran cantidad de riqueza mineral que explotada racionalmente puede ser un factor importante en la economía colombiana; por lo que yo, Antonio Malavé Pdvsa sigo apostando a este sector y me dedico a impulsarlo tanto nacional como internacionalmente.

La minería colombiana en el nuevo milenio

La minería colombiana en el nuevo milenio se ha caracterizado por por pasar de ser un sector donde predominaban las pequeñas y medianas explotaciones, mechas de las cuales eran de tipo artesanal, al desarrollo de la gran minería; esto ha permitido que actualmente el sector minero aporte en la actualidad más del 7% del producto interno bruto.

Vale recordar que incluso en los primeros años de este nuevo siglo el aporte de este sector al PIB del país llegaba al 2%; una gran parte de este aporte se debe al sector petrolero, que ha presentado un crecimiento sostenido en las dos últimas décadas, convirtiéndose en un sector muy dinámico que atrae importantes inversiones extranjeras.

El sector de minas e hidrocarburos se ha constituido como el sector líder en el crecimiento económico en la última década, logrando inversiones extranjeras que permiten mejorar la tasa de empleo a todo nivel y el apoyo a importantes programas sociales para mejorar las condiciones de vida del pueblo colombiano.

Colombia posee una importante zona de reserva estratégica minera en la que se encuentran yacimientos de minerales estratégicos como el oro, el platino y el cobre, las cuales son esenciales para el desarrollo del país; el sector minero puede aportar importantes ingresos que pueden ayudar al desarrollo armónico del país.

Sin embargo no podemos engañarnos este desarrollo no puede estar de espaldas a la conservación del medio ambiente, por lo que es urgente, y yo Antonio Malavé Pdvsa no me canso de decirlo, una política minero – ambiental coherente que permita una explotación racional de los recursos que sea realmente sostenible y permita conservar el medio ambiente para las futuras generaciones.

La importancia de la minería sostenible

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Colombia no es ajena a la preocupación mundial por la conservación del planeta, por lo que sus metas a mediano y largo plazo tienen una visión ambientalista como medio para la preservación de sus espacios y riquezas naturales y como parte del esfuerzo global para preservar el planeta y legarlo a las futuras generaciones.

No se puede concebir el progreso sin pensar en un desarrollo sostenible que permita alcanzar el balance más adecuado entre las necesidades de crecimiento económico para impulsar el desarrollo social y la protección del medio ambiente, ya que esta es la única forma de avanzar para cubrir las necesidades actuales sin comprometer el medio ambiente.

En una entrevista me preguntaron: Antonio Malavé Pdvsa, como ve las oportunidades de crecimiento del sector minero en Colombia; esta interrogante me hizo reflexionar mucho, y de esta reflexión nacieron las presentes notas, ya que antes de hablar del futuro preferí dar una mirada retrospectiva, para a partir de ella poder tener una visión más clara.

El país tienen enormes posibilidades ligadas a su increíble potencial y riquezas naturales, sin embargo la primera premisa es que debemos protegerlas y sentar las bases para un desarrollo sostenible; se trata de un enfoque transversal que toca a todos los sectores, por su puesto el sector minero debe ser parte integral.

Una disyuntiva inevitable

Una industria minera sostenible debe considerar todos los aspectos medioambientales y sociales en conjunto con los aspectos económicos, hay que considerar que si bien los ingresos producto de la explotación minera pueden ser cuantiosos, si no se hace de una forma coherente con la necesidad de preservar el medio ambiente los resultados pueden ser catastróficos.

Por otro lado prohibir la minería de manera total, tampoco es una solución viable, ya que es un sector muy dinámico que puede contribuir al desarrollo del país, generando una gran cantidad de empleos de manera directa e indirecta, además genera grandes ingresos al Estado a través de las políticas fiscales.

La opción de no permitir la minería en un país con la gran cantidad de recursos que posee Colombia, no puede ser una medida real, no obstante hay que entender que para desarrollar la actividad minera sólo puede ser de una sostenible; garantizando un desarrollo armónico que permita preservar los recursos naturales.

Hay que estar conscientes del riesgo que representa la actividad minera, hemos visto como sólo pensar en el factor económico ha causado daños ambientales en diferentes territorios; esto nos pone en una disyuntiva, especialmente en un país rico en biodiversidad y con una importante reserva de recursos hídricos.

Se prohíbe la minería para proteger al medio ambiente a fin de preservar para las futuras generaciones los recursos naturales, o se permite y fomenta este sector a costa del medio ambiente; en torno a esta disyuntiva se han polarizado las opiniones y se ha abierto un debate; en el cual debemos participar en el marco de la sostenibilidad.

La sostenibilidad como premisa

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Colombia cuenta con una parte importante de su territorio protegido bajo las figuras de Parques Nacionales Naturales, humedales Ramsar, Reservas Forestales Protectoras, y las zonas de Reserva establecidas en la Ley Segunda de 1959; estas iniciativas permiten proteger a cerca de 26 millones de hectáreas; en las que está prohibida toda actividad minera.

El país cuenta además con importantes recursos mineros que deben ser aprovechados para impulsar el crecimiento de la economía; pero este crecimiento debe darse con modelos de explotación que tengan un menor efecto sobre los ecosistemas y que permitan un desarrollo armónico de la región y las comunidades que la integran.

No se trata solamente de generar recursos económicos que se puedan repartir en las comunidades, es necesario fortalecer su estructura social para que estas inversiones puedan ser realmente útiles y permitan un desarrollo que pueda ir más allá de la explotación minera, para que cuando ésta finalice la comunidad pueda perdurar.

De ello hay ejemplos, yo, Antonio Malavé Pdvsa, pude ver en Alemania los espacios de recreación que se han creado en antiguas minas y como las comunidades han seguido adelante luego del fin de la vida útil de una mina; en Inglaterra por ejemplo las antiguas minas desérticas se han convertido, con ayuda de la comunidad, en jardines botánicos.

Nuestra realidad y evolución como país nos dicen que es posible desarrollar una minería responsable, para lo cual hay que apoyarse en las nuevas tecnologías, más eficientes y ambientalmente responsables; que permitan un mayor nivel conservación y la garantía de restaurar los hábitats intervenidos.

De igual manera estos desarrollos deben estar asociados a proyectos sociales coordinados con las comunidades que permitan ayudar a su crecimiento, aportando a la solución de los problemas estructurales y generando un capacidad instalada que permita sostener el desarrollo más allá del proyecto minero.

La apuesta debe ser por una minería responsable ambiental y socialmente, que permita la participación de las comunidades y garantice el cumplimiento de las normas; se necesita de métodos que permitan minimizar los impactos y sean realmente sostenibles para el territorio y sus habitantes.

Yo, Antonio Malavé Pdvsa, estoy convencido de ello, un desarrollo integral con un alto desempeño para salvaguardar el medio ambiente y favorecer el desarrollo de las comunidades, es la opción de minería moderna, la cual puede ser un factor primordial para el impulso de la economía colombiana.